Este año parece que como los anteriores veranos he llegado bastante tierno a las vacaciones y el ritmo de escalada es de 2 días de darlo todo y uno de descanso en esta ocasión. Anteayer nos tomamos el día de descanso donde aprovechamos para visitar también las pozas de la Marmitte dei Geganti donde el agua ha formado durante milenios una sinfonía perfecta de pozas y piscinas naturales, eso si con el agua fria de narices. Hoy tocaba de nuevo subir a Foppiano para partir más bloques en la exigencia de esta escuela donde no hay nada regalado, ni el calentamiento. Ayer anduvimos por los sectores Bad Religion y Terra di Mezzo donde los bloques están más ocultos en un bosque a veces cerrrado y otras veces caótico.
Ula superaba su crisis del momento mientras finiquitaba "Il Grottesco", tras esta línea he probado una que me había llamado la atención desde el primer día pero puedo asegurar que ni la piel ni las fuerzas me acompañaban. Mañana volveremos manos a la obra porque nos quedan dos días hasta que el sábado empecemos el viaje de vuelta a casa. Tras valorar diferentes opciones pusimos rumbo a Chamonix para hacer algo de bloque si el calor dejaba y si no hacer algún pateo asequible al material que llevábamos.
El viernes nos levantamos con las vistas de la Aguille de Midi, Montblanc y Dôme de Goûter en un día caluroso y decidimos que haríamos una ruta circular que sube a La Croix de Lognan desde donde hay una vistas increíbles del Glacier de Lognan al tenerlo justo delante. Dicho y hecho, subimos desde los 1200 m de Argentière hasta los 1972 m sobre el nivel del mar en una hora y 45 minutos durante 3.2 km con rampas del 30% y bajamos por otro camino que en 8.2 km nos dejaba en el punto de partida. Total 3 horas y 40 minutos andando como Forrest Gump y por supuesto que Cooper cumplió con sus casi 12 años. Tras este pateo comimos, recuperamos fuerzas para empezar el viaje de vuelta hasta anoche que llegamos a casa. Una buena paliza en total como siempre en las vacaciones, solo agradecerle al lerdo de Trump su guerra ilegal que ha hecho subir el precio de los carburantes y que en Francia, Suiza e Italia han disparado los gastos del Boulder Safari de este año.














































