Climbing with Dr. Sputnik

Aquí se hablará de la vida, de lo humano y lo divino, de lo natural y lo metafísico, pero por encima de todo, con HUMOR.

19 sept 2021

Campi 4 en Campisábalos

El viernes por la mañana y tras ver que nadie se pronunciaba hablé con Radu y decidimos que por la tarde nos veríamos en Campisábalos, en el Campi 4, para pasar el finde. En un principio yo iba solo porque Ula se iba a visitar a una amiga en Valencia y Radu vendría con Ceci. Ahí nos encontramos, en el sitio acordado y por la mañana del sábado cuando estábamos acabando se presentaba Carra en modo aparición estelar. Y algo más tarde toda la gente que no se había acabado de decidir el viernes. Llegaban algo más tarde Jaime Flexia, Lidia y familia, posteriormente Albert y Lahn y ya para rematar, tarde como siempre, Jonás y Julia. El sábado parecía que podía ser un buen día ya que la previsión era de nublado y algún chaparrón pero la cosa se quedó en nublado-sol-nublado-sol N veces, pero gracias al viento se estuvo fresco la mayor parte del día.


Carra llegaba pronto al Campi 4 y empezaba a tirar de Radu y de mi como si el día se fuera a acabar a las 11h simplemente porque había visto algo de lluvia en la previsión. Nos llevó a toque de pito hasta que llegaron por partes el resto y aflojó un poco, sólo un poco.


Albert inhumano como siempre se hacía con el bonito y estético espolón que sobresale del muro.


Radu iba a rebufo de Carra para que no se le escapara, aquí metíendose en el bolsillo "Atizamiento".


La última vez que estuvimos fue antes de verano y Albert había estado probando "El Matemático" y constató que no se le daba mal, así que pronto empezaron a desatarse las hostilidades en esta clásica línea.


Jaime en "El Matemático" donde pareció que iba a llevarse el gato el agua y finalmente fue Carra, quien sino, el único que se fue con todas las líneas encadenadas en las que se metió. Una espectacular performance a la que ya estamos acostumbrados. Radu veía que le metían goles por todas partes pero nunca se rindió. La tarde continuó con múltiples ascensiones a todas las líneas y Jonás dándose cuenta de lo reventado que estaba cuando se caía en la última línea porque ni le aguantaban los brazos ni soportaba el dolor de piel. Los que se tenían que ir se fueron y los que nos quedábamos nos movimos de nuevo al Campi 4. Esta mañana Sandro ha acudido fiel al encuentro como en todas nuestras visitas y nos hemos acercado de nuevo al sector donde Radu sólo llegar ha tachado el bloque que ayer no pudo hacer por cansancio y Carra se lo meó en sus morros.


Radu desquitándose del día anterior, un pegue y finiquitado el asunto. A por el siguiente.


Ceci probaba fortuna en el farallón pequeño que hay algo más arriba del cañón.


Radu tampoco sabía si tardaría los mismos años en volver y por si acaso encadenaba todo lo que podía.


Sandro como buen local tiene proyectos en cualquier rincón de la escuela por lo que es fácil que siempre te enseñe algo duro en lo que entretenerse. A eso de las 16h, Sandro se marchaba y nosotros algo más tarde porque a diferencia del día de ayer, hoy no había ni nubes ni viento frío y aunque hacía brisa notabas el sol abrasando tu piel. Aun así, ha sido un buen fin de semana rodeado de gorrinos cuando al principio pensábamos que no vendría nadie más. Findes así son los que te dejan el cuerpo suave como si te hubiera pasado una manada de bisontes por encima.

12 sept 2021

Abonados a Albarracín

Este fin de semana Ula y yo hemos vuelto a Albarracín porque habíamos quedado con Hugo, Rupert, Marina y Nano y familia para escalar de nuevo ahí en buena compañía. El viernes por la noche cuando llegamos ya constatamos atravesando el pueblo y llegando al parking de La Escombrera que volvería a ser un finde con mucha gente en la zona. Tratando de utilizar el sentido común decidimos que el sábado aparcaríamos en Cabrerizo e iríamos hasta abajo para escalar en el Prado del Navazo. Y la decisión fue acertada, nadie más aparte de nosotros y Ernesto, Marina, Mikel, Phil y Milka que aparecieron algo más tarde. La temperatura no era mala y  en la sombra se estaba muy gusto ahí que empezamos a lo nuestro que no es otra cosa que andar, escalar, reír y disfrutar.


Ula ponía todo lo que hay que poner encima de la mesa para encadenar el famoso "La Trufa", donde arqueó lo inarqueable tras un buen calentamiento.


Ula en "Crema Catalana", una buena línea del bloque vecino que también nos dejó disfrutar de la excelencia de la roca de esta escuela.


Marina entraba en conflicto con esta buena placa tumbada que tiene unos momentos muy interesantes. Desde ese lado del camino nos trasladábamos al lado contrario de la colina, justo enfrente donde Rupert tenía un par de cuentas pendientes.


Rupert se hacía con la first ascent de "The Negationist" usando un extraño pero práctico método de pies.


Rupert también se hacía con la F.A de un filo o arista bastante largo y con una caída que hacía activar la parte del cerebro encargada de regular el miedo. En definitiva, tras unos findes acompañando a la gente por aquí o por allá tenía tiempo y condiciones para poder hablar de su libro. Eran ya las 18h pero decidimos que desde ahí nos moveríamos al parking porque estábamos cansados de escalar todo el día pero antes pararíamos al atravesar Entreaguas para hacer unas últimas líneas los que aun teníamos ganas. Y fuimos unos cuantos y cuantas quienes seguimos escalando unas líneas que hay ahí hasta que nos fuimos ya casi de noche.


Ula en una de estas líneas de las cuales desconozco el nombre y espero poder rectificarlo cuando los encuentre en alguna de las trescientas guías nuevas que van a aparecer próximamente. Cuando llegamos al coche decidimos que nos iríamos a dormir a la zona de Bezas porque tras hablar con conocidos todo el mundo nos dijo que todos los sectores estaban petados de gente. Como dice pragmáticamente el gran Lega, -Albarracín ha muerto de éxito-. Esta mañana, con más calor pero con mucha menos gente nos hemos acercado al sector El Barco donde estaba Quayle, con Claudia y unos amigos donde hemos estado compartiendo calor y moscas. 


Marina en "El Gordo", uno de los clásicos del sector donde las regletas han sacado las lágrimas a más de uno y una que ayer se acostaron con las yemas ardiendo.

Nano sacaba su casta a pasear cada vez que se calzaba los gatos, esta foto en "El Flaco", aunque siempre empezaba con una buena dosis de lágrima tatuada. El calor de las horas centrales del día ha hecho acto de presencia y poco a poco hemos empezado a desfilar cada uno hacia su casa. Esperemos que cuanto antes empiece a instalarse ya un clima otoñal menos generoso en cuanto a grados Celsius.

5 sept 2021

Tras las Vacaciones, Albarracín

Hace ya dos semanas que Ula y yo volvimos de las vacaciones y la semana pasada ya habíamos estado escalando en Tamajón de donde salimos huyendo a causa de las moscas, aunque estuvimos escalando hasta el momento que el calor ya apretaba. El domingo pasado estuvimos escalando vías de deportiva en La Cabeza, Toledo, porque no teníamos muchas ganas de coche tras nuestro viaje a la República Checa. El viernes pasado aun arrastrábamos cansancio ya que 3 semana de vacaciones y empezar a trabajar duro nada más llegar hace mella. Aun así decidimos que queríamos ir a Albarracín porque no iba a ser tan caluroso como otros sitios, al menos el sábado. Y así hicimos, el viernes noche llegábamos a Albarracín y la temperatura por la noche era prometedora. Fuimos a Sandstone Guesthouse a ver a Natalia y ahí conocimos a los motivados Rafeques y Toño de Vilafranca del Penedés con los que nos hemos echado unas buenas risas.

El sábado por la mañana tras desayunar Ula y yo pusimos rumbo a Tierra Media pensando que no habría casi nadie por ahí. Error, en mi vida he visto tanta gente en Tierra Media en grupos tan grandes. No comprendía nada, una pareja de holandeses estaban sorprendidos porque él había estado hacía 4 años y le había dicho a su novia que estarían solos. Nuestro objetivo era encontrar bloques o espacios que estuvieran libres o poco ocupados. Ahí donde nos moviéramos había un grupo enorme, unos celebrando cumpleaños, otros simplemente escalando en modo sardinas enlatadas. Así que entonces no se podía escalar donde uno quería sino que en los bloques que estaban libres. Tras calentar empezamos a movernos por el sector en función de donde no se oían voces.

Ula en "Qué Va Tío" durante el calentamiento cuando aun soplaba viento y el sol no apretaba. Luego el sol  se cubrió por nubes y sonreímos, aunque el viento se paró y el bochorno se hizo patente, incluso palpante. Anduvimos calentando por la zona para luego ir moviéndonos y con la guía en la mano aprovechando para conocer algunos bloques que no habíamos visto en nuestras vidas. El bochorno aumentaba y las moscas también. Finalmente llegó un momento que ahí sobre las 19h nos fuimos hacia abajo porque ya estábamos en el punto de desquiciamiento con las moscas, las matabas de 3 en 3. Cuando llegamos abajo Natalia me dijo que estaba en el sector Parking junto a Idoia, Rafeques y Toño y tras dejar los crashpads nos fuimos a verles, donde estuvimos un buen rato más aunque nosotros dos ya no escalamos.


Idoia luchando contra sus demonios en "Macedonia" en el famoso murito del sector.

Natalia disfrutando en "Confusión", verle escalar es siempre sinónimo de la elegancia del gesto. Hoy después de levantarnos, desayunar y prepararnos sabíamos que el día sería algo más caluroso y nos hemos quedado en Cabrerizo escalando hasta que el calor y las moscas nos han echado de nuevo. Se estaba mucho peor que ayer al final del día y la piel andaba tocada, lo cual significa que vas con el huy, huy, huy constantemente. La verdad es que ayer porque estaba todo pegado de gente y cosas por todos lados y hoy porque estábamos escondidos del sol y tratábamos de escalar al máximo hasta que llegara el fuego no he hecho más fotos. Eso significa que he escalado bastante y la verdad es que mi cuerpo me lo está recordando ahora.

22 ago 2021

Última Semana de Viaje en Snĕžník

Tras nuestro periplo por la frontera entre República Checa y Polonia regresábamos a Snĕžník, en la otra frontera, entre Chequia y Alemania. Era un poco como volver a casa porque aquí estuvimos los primeros 8 días y de nuevo nos reuníamos con nuestro amigo Zdenék que seguía lesionado. No podría ser de otra manera puesto que se rompió la polea cuando llevábamos 5 días escalando. Como todo nuestro viaje en algún momento del día llovía pero eso no nos impedía escalar en condiciones más o menos decentes según el momento del día en el que lloviera. Con toda la paliza que llevábamos encima, el primer día en Snĕžník el cuerpo nos pedía descanso. Anduvimos todo el día vagueando y recobrando energías a base de cerveza checa en casa de Zdenék, que tiene un buen saque-volea.

El martes ya tocaba calzarse los gatos de nuevo y subimos como casi siempre los 45 minutos lloviendo hasta que llegamos al sector Piknik U Cesty para ver como evolucionaba el día y no andar hacia sectores más lejanos. El truco funcionó porque empezamos calentando con todo algo húmedo pero como siempre en la zona, tras la lluvia viene el viento y seca bastante.


Ula empezaba con el calentamiento en "No Name 10" y seguíamos sorprendiéndonos con lo adherente que es esta arenisca incluso con humedad. Entonces empezamos a subir más hasta el sector siguiente Best of Direct, quizás el más famoso y de los más grandes donde ya hice grandes líneas hace 3 años. La diferencia estaba en que este día era bastante húmedo y teníamos que ver los bloques y las salidas secas porque íbamos los dos solos.


Ula se hacía con  el regletero "S.B" que es otro de los bloques con estrellita en la guía.


Cooper descubrió el lecho perfecto entre los arándonos, omnipresentes ellos en el sotobosque.


Otra joya llamada "No Name" que era perfectamente ergonómico en cuanto a movimientos y cantos para continuar el calentamiento (Foto de Ula). Como el tacto no nos convencía, habíamos llegado lloviendo, nos subimos a la parte más alta del sector donde los farallones se rompen en bloques ya en la meseta o plateau como le llaman aquí.


Ula en "Ruka v Rukávu" arriba del todo, fuera ya del bosque. Y aunque no se aprecie el 90% de los bloques están metidos dentro del bosque sólo que en verano con los árboles petados de hojas no se ven. Los días de viaje y escalada empezaban a pesar y aunque no afectaba a la motivación el cansancio se hacía presente. No pensábamos que lo notaríamos pero estos 3 últimos días de escalada el cansancio y la lluvia hicieron acto de presencia por igual.
Al día siguiente pasamos por casa de Zdenék para ver si se veía a acompañarnos y fuimos a al otro lado del bosque donde la escuela cambia de nombre y se llama Modřín y queríamos conocer el sector Central porque yo no estuve en ese sector hacía 3 años y Ula apenas había escalado en él. Y como no, llovía pero no pasa nada y se escala en estilo checo. Este ha sido mi mantra más repetido estas 3 semanas. La escuela está aun más metida en el bosque y más bajo por lo que los bloques aquí es en verano cuando están cubiertos de musgo y más verdes que San Mamés en día de partido. Las espesas copas de los árboles así lo  dictan pero con nuestro guía rápidamente vimos que algunas de las joyas estaban disponibles. 


En "Strĕdem" (Foto de Ula) un bloque muy fonteneblístico con unos romos que hubo que adecentar con cuidado cuando Zdenék ya se había ido corriendo. En este bloque se hace de todo, desde correr, bicicleta, andar, escalar, esquí de fondo en invierno, ... En definitiva, un lugar perfecto.


Otro blocón metido en el frondoso bosque "Dreams" y otro bloque recomendado en la guía (Foto de Ula).  El día empezaba a finalizar y de nuevo lluvia, recogimos rápidamente y volvimos al camping para preparar la cena pero mientras por el camino yo me acordaba de cuando Zdenék nos recomendó que cogiéramos su BD Mondo porque algunos bloques ahí eran altos. Mis piernas también se acordaban luego. Cena reparadora y a la cama en modo cápsula a las 21:30h porque por la mañana a las 5 amanece pero a las 7 todo dios está dando guerra.


Mientras desayunábamos, en las torres de delante del camping en Ostróv habían montado unas slacklines de diferentes longitudes entre torres y había unos que estaban metidos en faena. viene mucha gente de todo el país a practicar slackline aquí, es un sitio conocido por ello. Cosas de checos. De repente, empezó a llover como siempre y Ula y yo tiramos para arriba como siempre, esta vez íbamos a probar en el sector Respekt y si ahí dentro del bosque no se podía entonces subir algo más hasta la torre en el sector Skalní Mĕsto buscando lo más despejado posible. Pocos bloques estaban lo suficiente secos en Respekt y eso que probamos y de algunos tuve que saltar en contra de las recomendaciones de mi columna. Ya arriba, fuera del bosque encontramos otras condiciones y estuvimos disfrutando un buen rato hasta que la lluvia esta vez si nos jodió pero por otro lado era el último día y estábamos muy cansados tras todo el ajetreo de las 3 semanas.


Ula en otra masterpiece recomendada en la guía "Kdo ví nic Neví", jurp que me encantaría saber que dicen los nombres pero entre checo, polaco, ingles y castellano mi cabeza empezaba a fallar. Con una fina pero constante manta de lluvia dimos por concluido el jueves nuestro viaje de escalada porque el viernes teníamos que salir por la mañana ya rumbo hacia a casa. Admito públicamente que me he enamorado de la República Checa, de sus paisajes, de sus rocas, de sus cervezas, de la gente y su educación. 

Como datos diré que hemos hecho 6000 km entre ida, vuelta y movernos por las diferentes escuelas. Otros 1500 km en ir y venir desde Chequia a casa de Ula en Polonia, 7500 km en total. Y ya que a Ula le encantan los cálculos ha hecho unos cuantos y entre los dos hemos gastado 1750€ en total,  820€ de ellos en gasoil, otros 230€ en peajes (suerte que en Alemania las autopistas son gratuitas). El resto en comer, beber, camping y compras. Tan solo a título informativo. La República Checa aparte de ser un sitio increíble te permite hacer de todo a unos precios bastante económicos. Nada que ver con Francia, Alemania, Italia o la  imposible Suiza.

Ya sólo me queda decir que antes cuando había estado 4 días Snĕžník estaba en mi top ten, ahora que lo conozco mucho más, que he pateado casi todos sus sectores, que he conducido por el país, que he dormido en sus campings donde yo era el guiri esta vez y la gente venía para hablar conmigo y preguntarme que coño hacía ahí, sólo pienso en volver pronto. No sé ni cuando ni cuantos días pero espero volver el año que viene.

Tan solo me queda dar las gracias a Zdenék y Pavla, a su amigo Karel, a la cafetería Refugio en Tisá y a la gente del camping Cisarem en Ostróv.

16 ago 2021

Seguimos Explorando la República Checa

Tras 3 días de descanso en Polonia visitando a la familia de Ula tocaba volver a calzarse los pies de gato y esta vez fuimos a la parte oriental de Chequia, en la frontera con Polonia, donde hay otra escuela brutal como Ostaš.  Tal y como llegamos disfrutamos de las comodidades del parking, donde se duerme por un módico precio y se puede disfrutar de las instalaciones del camping de cabañas de al lado. Mucha gente que escalaba el estilo local tradicional checo y me sorprendió ver algunos que a las 9 de la mañana llegaban, abrían una yonkilata y se ponían a preparar los nudos y demás cachivaches que se usan aquí, pocos.

En Ostaš los sectores de bloque están en la base de los farallones de agujas como siempre y están nombrados de la A a la E y cada bloque tiene un nombre, suele ser la línea más famosa, y en la guía un número además de la letra. O sea, muy fácil. Empezamos en el C que tenía una alta colección de estrellitas y fuimos con un polaco, Hubert, que andaba sólo y se apuntó aprovechando que Ula también era de la madre patria.

Hubert en "Po Sedmé", la línea central de un muro de calidad excelente con unos sextos no menos excelentes con los que calentar y cogerle el feeling a la roca.

Ula en el impresionante "Silmargl" de los que engañan porque parecen asequibles pero arriba se complican y endurecen.

Hubert en "Vpravo" en otro muro vertical de triedros, bípedos, monodedos de todos los tamaños. El bochorno durante el día en el bosque fue intenso hasta que empezó a soplar, por eso fuimos a una de las zonas altas. Ese bochorno fue el preludio de la tormenta que cayó cuando nos íbamos a dormir, cayó agua de verdad, flipado. Al menos pudimos tomar unas cervezas, como no. Al día siguiente decidimos que lo mejor er air más alto aun, más lejos también, y acercarnos al sector D. Nos dejamos la vida escalando en un bochorno recio pero seleccionando los bloques según el momento, por algo ya somos casi locals.

Ula en "Fanka Panka"una delicia de desplome con regletas de todos los tamaños.


En la línea central directa "HupCuk Revue" que surca el desplome entre unas regletas no del todo buenas. Foto de Ula. Aun no siendo fan de las travesías, "Long Vehicle" merece ser escalada y así lo hicimos para calentar.

Ula en "Rudlík" otro impresionante muro con líneas de hacer y otras de apretar.

Buscando sombra subimos hasta lo más tupido del bosque al pie de la muralla donde nos dejamos las últimas fuerzas, Ula en "Zádová", otra joya recomendada aunque con el top más verde que los chistes de Arévalo.


Pues eso, para no perderse. El domingo nos levantábamos pronto, como siempre, porque aquí amanece a las 5 de la mañana y a las 7 la peña ya está en movimiento y a las 9 escalando. Pensamos que como queríamos ir a Adršpach por la tarde y hay un horario de cierre de visitantes por lo que deberíamos escalar cerca.

Ula en la preciosa arista "Vyletnická Hrana", muchos apretones y pocas fotos pero hicimos líneas muy buenas de todo tipo y con un tacto verdín intenso. Con el tiempo ya sé que hrana es arista, pivo es cerveza,  hranoli patatas fritas en checo. Así que las 15h nos fuimos a Adršpach que está a 20 km pero es una vida, luego quejaros de las autovías. El sitio es famoso por su laberinto de torres, muros, pasillos, desfiladeros y cuevas. Cualquier foto que ponga no refleja la dimensión del fenómeno geológico por el cual vas andando.


Ula en una de las torres mítica, en todas se escala y en por todas partes aparte de turistas también había muchos escaladores clásicos.

Un estrecho desfiladero donde la temperatura baja 10 C, esa es la entrada.

Cosas que se hacían antes en las rocas pero que al fin y al cabo forman parte de su historia también.

Gente recia en ruta clásica.

Mar de roca en Adršpach.


Todas las formaciones más singulares tiene su nombre como en muchos sitios, estos son Los Enamorados. Tras 2 días y medio en Ostaš, más la paliza de arriba a abajo que nos dimos en Adršpach nos hacía llegar de nuevo de noche a Snĕžník donde hoy tocaba descanso en casa de nuestro amigo Zdenék. Mañana empezamos a afrontar la última semana del viaje, espero que la meteorología respete.

9 ago 2021

Czech Style

Tras dos días lloviendo aunque en el primero escalamos algo, tocaba arriesgar y bajo una manta de agua nos movimos al lado germano de la frontera donde se encuentra la escuela de Bahratal. Es una meseta de torres y bloques que continua la anterior de la anterior y precede a la posterior de la posterior. Para que se entienda, este lluvioso bosque está petado de rocas. Así que Ula y yo recogimos de nuevo a Zdenĕk en su casa y tiramos hacia el diluvio con la promesa de unos desplomes que nunca se mojan en el sector Schlachthof. Salimos del coche jarreando al estilo checo y nos plantamos debajo de unas torres desplomadas donde en la parte de abajo tienen bloques y travesías para cuando hace malo, que es siempre.

Ula llegando al tope de una de estas buenas líneas. Increíble el tacto de esta de roca en condiciones de humedad total. Seguía cayendo agua como si no hubiera un mañana y nos movimos hacia otra torre con sus característicos bloques en la base. La calidad de las fotos viene determinada por la profundidad y oscuridad de los bosques en los que nos movemos.


Ula en otra de las líneas que hicimos. Y es que a lo tonto llegamos a las 14h y nos fuimos a las 19h sin que parara de llover y sin para de escalar. Lo que viene llamándose salvar el día.

Durante la noche estuvo lloviendo como suele hacerlo aquí cada 15 minutos pero por la mañana el sol pegaba y la humedad se levantaba en forma de niebla y bochorno y luego llegaban los chaparrones. Para ser honesto, viniendo de los 40C de Toledo no me molestan en absoluto y además estamos escalando siempre, ¡Esto es estilo checo, tio!, me dice Ula. Pues venga, que por mi no sea, si yo estoy encantado. Hoy hemos subido hasta la torre donde los bloques que hay ahí están más expuestos al viento que los que están dentro del bosque, el sector se llama Skalní Mĕsto.


Martyna calentando en una de las líneas fisuradas de la zona con la célebre torre del lugar que en su día serviría para lo suyo, hace siglos.


Sonja luchando con los adherentes romos de “Stará Známá”. Como empezaba a llover de nuevo nos hemos bajado atravesando los sectores del bosque para acabar en Respekt porque había líneas que estaban escalables y eso hemos hecho hasta que ya ha empezado a caer la de verdad y hemos llegado a la furgo con todo mojado otra vez. Llevamos menos de una semana y el balance es que hemos escalado dos días en muy buenas condiciones, uno no y otros dos días en estilo checo que te pone bien (incluidas las cervezas). Me tiene alucinado la adherencia de la roca en mojado y con humedad y que después de caer la mundial estás escalando en 15 minutos, después de 30 minutos subiendo a todo rabo. 

En fin, seguimos en la pomada.

Así acabé describir la entrada el viernes pero es que el fin de semana han sido dos muy buenos días de escalada donde no sólo hemos triunfado sino que la lluvia ha hecho acto de presencia cada día a las 20h. Eso significa que para escalar perfecto pero para bajar otra vez como anchoas. No queda ropa seca en condiciones. El sábado fuimos de nuevo a East Side pero esta vez entramos al sector por el lado opuesto para ver lo que no nos dio tiempo la primera vez.


Ula calentando en "Ráj", otro muro con buenas líneas y espectaculares aristas.


En "Plizĕním Plazením" (Foto de Ula), una joya de muro de regletas, de los de estrella en la guía, con rockie landing como dice nuestro amigo y que Ula se ventiló rápido y a mi me desesperó un poco. La verdad es que el buen tiempo hacía que el agua acumulada de la lluvia se evaporara y dejara una humedad como en un arrozal vietnamita. Me sudaban las yemas hasta en las regletas que mordían. Cuando ya estaba hasta los huevos llegó Zdenĕk y con Ula me pidieron un último pegue y entonces tras un rato con el viento y sin achicharrar las regletas me salió todo perfecto. Aun así, me llevé unos cerillos épicos.


Cooper no sabe ni donde está, tras salir un día de Toledo, dormir una noche en Barcelona, la siguiente en Francia, luego Frankenjura para llegar al día siguiente a la República Checa y ahora andamos por Polonia.

Ula en "Borúvka" en otra arista fonteneblística y es que la roca en algunos sectores es muy parecida. Los cuerpos no andaban para mucho tute y las yemas menos ya que era el séptimo día de escalada de ocho, desde que llegamos. El día anterior había sido duro pero reconfortante y para este habíamos decidido hacer bloques de estrella en la guía para hacer una especie de reposo activo.



En "Druhy Boulder" (Foto de Ula), una de las múltiples buenas líneas del bloque Yosemit. Desde ahí nos fuimos al sector Respekt donde anduvimos quemando las últimas naves con los recién llegados a la expedición Ania y Franek.


Franek en el duro "Triangl" donde a las 19h acabamos la sesión y nos fuimos al bar Refugio en Tisá, si así como se lee, a comer algo antes de partir hacia Polonia, donde estaremos unos días visitando a la familia de Ula.