Este año ha empezado como la época en la que Noé se hizo famoso, algo húmedo. No solo húmedo sino también frio, muy frio. Este fin de semana se preveía una ventana meteorológica para el sábado a mediodía por lo que Ula y yo hablamos con Casiana y nos acercamos a La Pedriza. Mi intención era que la previsión se cumpliera en términos exactos y el sábado por la mañana subir a La Cuesta. Toda la noche lloviendo y nevando a ratos, viento patagónico que movía la furgoneta que por la mañana también es cierto que secaba bastante.
Las luces del sol de la mañana haciendo juegos de sombras chinas con las nubes con El Yelmo observante. Una vez desayunamos hicimos de avanzadilla porque en camino estaban Miguel, Davilo, Lendi, Casiana, Lomo, Rafita, Su y alguien más que irían llegando por goteo. El sector estaba bastante empapado en las umbrías y con humedad en los bloques, por lo que optamos por comunicar a los que venían que nos ceñiamos al Plan B, sector Depósitos. ¡Los cojones!, el viento daba de lleno y aunque el sector estaba al sol, el viento era muy frio y demasiado fuerte como para no poder ni escalar. Plan C, sector La Dehesa y ahí ya mejoró un poco la calidad de vida como para escalar en condiciones decentes, que no excelentes. A todo eso ya eran las 13 h o las 14 h.
Miguel en "Retrospector Directo" en el momento clave del pie-mano del cual hay que empezar a levantarse. Anduvimos escalando en diferentes bloques hasta que oscureció y en ese momento ya nos fuímos a las furgos y nosotros volvimos a casa porque la previsión volvía a ser cochinera y yo ya estoy harto de palmar. Llevo un mes palmando que es gerundio, escalando si pero no en las mejrores condicioones ni donde querría.


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