Climbing with Dr. Sputnik

Aquí se hablará de la vida, de lo humano y lo divino, de lo natural y lo metafísico, pero por encima de todo, con HUMOR.
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19 jul 2020

De Asturias a Rozas

El periplo por tierras asturianas continuó compaginando turismo, actividades de montaña y visitas a zonas de bloque. Tras El Tranqueru Ula y yo nos fuimos a Picos de Europa donde subimos, en nuestro día de descanso, a Bulnes. Un pueblo donde sólo se podía subir a pie hasta 2001 cuando instalaron el funicular. Yo subía a Bulnes por primera vez con mis padres hace 40 años, si 40 exactos, y recordaba ese halo de pueblo de montaña aislado y quería comprobar si aun lo conservaba aunque intuía que ya no. Me llevé una grata sorpresa tras la hora de subida ya que aun mantenía ese carácter si bien la llegada del funicular había aportado mayores comodidades y un poco más de negocios basados en el turismo rural. Tras tomar algo en el bar clásico nos fuimos hacia abajo donde nos esperaba un baño refrescante o más bien frío en el Cares para luego irnos a nuestro fin de etapa del día que era Poo de Cabrales donde al día siguiente queríamos escalar deportiva en esos muros de caliza de una calidad excelente.


Con estas vistas inmejorables del Picu Urriellu nos despertábamos y nos motivábamos para la subida rompepiernas, corta pero intensa hasta los sectores Chorreras y Prima Juana donde estuvimos escalando gracias a que el día se cubrió justo levantarnos. Después de escalar y descansar algo estuvimos en Arenas de Cabrales contribuyendo a la recuperación económica de sus gentes y en nuestra recuperación calórica. Y nos gustó tanto el acople que encontramos que decidimos quedarnos a dormir una noche más para aldea siguiente salir hacia Saliencia en el Parque Nacional de Somiedo para hacer bloque ya que Alan de One Move en Gijón nos había hablado bastante bien de los bloques y del excelso paisaje. Vuelta a la furgoneta y de nuevo hacia la otra punta y es que somos un poco improvisadores. En Saliencia en el Albergue nos atendieron muy bien y nos dieron toda la información necesaria así como nos dejaron los croquis de la zona para que pudiéramos ir a escalar a todo confort y así lo hicimos.


Ula calentando en "El Abrazo" en La Pradera continuando con su sobredosis de bloque en caliza.


Ula en "La Entamada" con la excelencia del paisaje de Somiedo como telón de fondo cuando atardecía.


Escalar en Saliencia es hacerlo entre Brañas típicas de la zona de Somiedo, mires hacia donde mires. Otra vez más la paliza física era memorable y nos bajamos al pueblo donde deglutamos un cachopo talla XXL que sorprendió a Ula y hasta a mi. Luego ya con la barriga llena nos subimos a dormir al Alto de la Farrapona donde queríamos hacer una excursión a ver sus lagos pero finalmente después de unos mensajes y unas llamadas y habiendo pasado una semana en Asturias le dije a Ula que ya que andábamos cerca podíamos acercarnos a Rozas, Burgos. Ahí iban a estar Lega, Nuria, Toni, Senda y donde también nos encontramos a Dani Pajarillo, Candela y parte de su innumerable grupete de amigos. En Rozas anduvimos viernes en sector Spa y sábado en Buitrera aprovechando que aun no hacía el calor que nos ha pegado hoy cuando íbamos a Quintanilla del Rebollar pero viendo el percal hemos decidido quedarnos en el Bar Goiko.


Ula en "Pasodoble" el viernes por la tarde disfrutando de la buena arenisca de la zona y de los mosquitos del sector Spa.


Ula probando el ultraclásico "La Oreja". - Hago este y nos vamos-, me decía y yo le dije que lo más seguro es que nos fuéramos sin que hiciera el bloque. Así fue, y es que no es un caramelito esta línea, si bien es brutal.


Ula en una de las líneas del sector Buitrera donde no hay más fotos porque estuvimos escalando todo el día y cuando ya estábamos destrozados por la tarde-noche llegaron Toni y Lega. De modo que nos volvimos a enganchar y ya gastamos las últimas energías que nos quedaban. Hoy, tal y como he dicho hemos sufrido una subida de la temperatura que desmotivarían al más motivado y es que 35ºC con el porcentaje de humedad típico de esos bosques es inviable para escalar. Finalmente estamos en casa tras casi 10 días de vagar por el norte escalando y disfrutando de incontables paisajes naturales de una belleza inigualable.

28 may 2017

Visita a los Reinos del Norte

El jueves por la tarde Lega, Nuria y yo salíamos dirección Rozas donde nos esperaban Toni, Naranja, María, Fran de Málaga, Pitxi y Pablo Honrado para disfrutar de 3 días por los Reinos del Norte, donde siempre disfrutamos de la zona a pesar de los continuos escarceos meteorológicos. Desde Burgos hasta Rozas aun no sé como a causa de la continua lluvia y granizo con bolas de hielo como un escroto de macaco común, sin embargo al día siguiente el sol nos despertaba y nos deleitábamos con un plácido desayuno.


Desayuno al sol con toda la calma en el campamento base, cogiendo fuerzas para un día no con mucho calor pero bastante de bochorno que íbamos a pasar en el sector Buitrera.


Lega calentando en una de las preciosas líneas de calentamiento que hay en el sector donde no recuerdo una línea que no fuera bonita.


Pablo apretando los romos para dejar su huella dactilar en otra de las líneas que hicimos durante el calentamiento. Tras muchas líneas en muchos bloques, algunas se dejaron y otras no, cada uno llevaba unos objetivos así que lo mejor era darle a todos. 


Fran en "El Tríangulo" una de las mejores líneas del sector con bastantes trucos y unos romos marca de la casa.


Lega en "Patada Ninja" que fue el bloque que nos dejó KO. Todo el día habíamos estado escalando sin parar, antes de este último bloque estuvimos en un bloque de lance, y el bochorno pasó factura. Sacamos los movimientos pero era al final de la tarde justo cuando se gestaba otra tormenta. Aquí las tormentas suenan, las oyes, te cae una gota y te empapas sino te aporrea el granizo. Por suerte llegamos a los coches cuando empezaba a llover y como no se podía estar en el campamento nos fuimos al bar Goiko, en no sé que pueblo. ¡Muerte! 


El sábado por la mañana empezaba así en el sector Spa, con las barritas energéticas cántabras en forma de quesada cortesía de Pablo.


Pablo haciendo la demo en la célebre línea llamada "La Oreja" por una patata con esa forma que después de nuestro paso y del bochorno, si el sábado también, la dejamos como la de Nicki Lauda.


Pitxi en "La Oreja Dino" que tan solo él y yo probamos y es donde uno se deja de equilibrismos y romos para lanzar directamente desde la oreja hasta arriba.


Nuria disfrutaba en "Burning" de los cantos comerciales y del desplome en una de las famosas y más clásicas líneas del sector.


Toni, todo tensión, con el bidedo arqueado buscando el momento de sacar la mano en alto y difícil "El Muro Negro". Ya por la tarde, todo el mundo sabe que después del bochorno viene la tormenta y ya se se oía los primeros truenos y empezaba a llover por lo que decidimos ir a Ahedo para al menos conocer la zona. Sin embargo, al llegar estaba secando y por ahí andaba Hodei con sus colegas que nos enseñaron la zona y nos pusimos a escalar de nuevo entre truenos y viento, no en vano están los molinos ahí por algo.


Pitxi cogía mi cámara para captar mi momento de caca máxima en la salida aun mojada de este bloque, por suerte Fran que es medio Hulk estaba al porteo. 


Toni pensando en el plan B en esta bonita línea preparado para el siguiente movimiento. Entonces un enorme trueno, a modo de chupinazo, nos indicaba que quedaban 3 segundos de nuevo para el granizo en formato escroto de macaco común. A correr hasta las furgos con el crashpad en la cabeza y los 3 perros flipando que no sabían lo que pasaba pero estaban acojonados, y yo con los rayos. Como eran sólo las 7 de la tarde nos fuimos a conocer Resconorio por recomendación de Pablo que nos llevó y enseñó todo. Al llegar nos bajamos del coche sin nada para ir a ver y todo estaba seco gracias al viento, por lo que pillamos los trastos y nos pusimos a escalar a toda prisa porque veíamos las tormentas avanzar por el valle. Lamentablemente me dejé la cámara en el coche y no pude hacer fotos pero Lega si que hizo. A la hora, chupinazo y escroto de macaco otra vez. Corriendo al sprint hacia la furgo, granizo de nuevo, empapados por tercera vez en el día. Nada que no solucione un buen bar con una buena cena.


Visita mañanera y despertador cencerril donde el calor y el bochorno se notaban desde primera hora y el cielo se iba encapotando aunque aun no se oía el chupinazo pero la previsión, la distancia y la fatiga nos han llevado a despedirnos todos de todos y cada uno a su casa tras unos días sin descanso, sin reposo, sin perdón.

25 sept 2016

Rozas, en el Reino de Norte

Esta semana hablando durante los días de trabajo con Diego, surgió la idea de ir a Rozas de donde tan buenas palabras acerca de la calidad de su roca había oído. Así que empezamos a moverlo y el viernes nos encontrábamos Diego, Yolanda y sus hijas, Lomo y yo. Antes de seguir con los bloques y todo lo demás, ya anticipo que la fama de su roca no es exagerada y que es de lo mejor que he tocado. Bittorio, el gran maestro de la zona se acercaba el viernes al sector Spa donde empezábamos a degustar la calidad de sus líneas.


Detalle de la oreja del bloque que lleva su nombre, "La Oreja", la rugosidad que se percibe en la roca se traduce directamente en un adherencia descomunal.


Bittorio en una de las líneas abiertas por él que ataca todo el pronunciado desplome y que tiene una secuencia de movimientos muy bonita e interesante.


Saliendo de una de las líneas que van por todo el desplome característico del sector Spa. Cantos generosos, desplome pronunciado y roca de calidad, ¿Qué más se puede pedir?


Bittorio en pleno gesto de meter talón e invertir mano izquierda en otra de las buenísimas líneas del sector Spa, justo en el lado contrario de las líneas del gran desplome.


Ahí ya empezaba a anochecer y nos movíamos a la zona de acampar que está siguiendo la pista hacia delante donde hay una zona de prado verde perfecto con barbacoas, bancos y mesas de piedra donde se puede dormir tranquilamente e incluso montar la tienda. Al día siguiente, poco a poco nos levantáramos y nos íbamos quitando la humedad reinante en la mañana para empezar a desayunar todos juntos y de ahí hacia arriba al sector Buitreras


Diego fijando la mirada en el siguiente movimiento en uno de los buenos bloques del sector.


Lomo en otro bonito bloque de los que hicimos, con formas muy Bleausards que tenía finalmente un apretón de romos que le daba calidad al encadene.


Diego en "Olentzero" otro de los clásicos de ahí donde estuvimos dándolo todo sin dejarnos nada y que sin embargo no logramos hacer ni Lomo ni Diego ni yo.


Lomo en un muro del cual no recuerdo el nombre que nos dejó los dedos gordos de los pies cansados como si hubiéramos tocado con ellos una sinfonía de Beethoven en piano. La verdad es que no tengo muchas más fotos porque ayer no paré de escalar, como todo era nuevo cada vez que veía una línea bonita la hacía o la intentaba hacer, incluso las fáciles porque hay líneas fáciles preciosas. Finalmente, la jornada acababa y unos se quedaban y otros no volvíamos a casa con la fatiga de los dos días y los kilómetros de coche de después que me dejaron tronchado de verdad. Ya suspiro por volver a por algunos de los temas que quedaron pendientes.