Climbing with Dr. Sputnik

Aquí se hablará de la vida, de lo humano y lo divino, de lo natural y lo metafísico, pero por encima de todo, con HUMOR.

1 may. 2014

Cotilleando por La Pedriza

Hoy, que en el fondo era como un viernes por la tarde he salido a escalar y había quedado con los amigos de La Pedriza para ir a conocer unos bloques nuevos que están abriendo por la zona de La Ermita. Con  los ya clásicos amigos Diego y Pacha nos juntábamos a los locales Chulo, Adri, Marietti, Arman, Javi, Michel y Ángela. para que nos mostraran a los que íbamos por primera vez al sector sus mejores líneas. La tarde era algo calurosa y ya en el calentamiento hemos visto que las yemas tendrían fecha de caducidad y no durarían más de esta misma tarde y efectivamente, las siento incandescentes.


La ermita y el embalse al fondo. La roca donde mi amigo Adri ve una cara con su ojo y su nariz y  yo un mono narigudo. Y tras los saludos y reencuentros hemos empezado a calentar y rápidamente no hemos metido en "El Puercospín".


El Chulo en la entrada de  "El Puercospín" donde con su memoria de pez nos contaba secuencias que que luego variaba y si le añadimos su dislexia sobre la lateralidad, izquierda y derecha no sabe donde las tiene, nos ha tenido dando tumbos. 


 "El Puercospín" uno bloque bueno que es mejor hacerlo con otra temperatura pero muy divertido.


La Pedriza está preciosa en esta época del año con todo lo que ha llovido y arriba como siempre luciendo el majestuoso Yelmo vigilando sus dominios. Al rato subíamos colina arriba donde el Chulo nos enseñaba a Diego, Pacha y a mi las buenas líneas que han estado abriendo sin embargo el sol nos ha hecho decantar por una que estaba en la misma subida, "El Año del Diluvio".


Diego con la rodilla empotrada en  "El Año del Diluvio"  con las regletas dolorosas y pinchudas, sufriendo lo indecible para dar unos buenos pegues. La línea es también buena y eso si, tiene matices para escribir un catálogo.


Mientras tanto el centinela de la zona nos estaba avisando que estábamos muy cerca y es que tenía a la familia entera comiendo en un prado adyacente.


El Chulo también ha querido apretarse un poco las carnes en "El Año del Diluvio" otra vez mostrándonos 17 betas mezcladas. De ahí hemos empezado a bajar de nuevo y para rematar la tarde, cuando ya no quedaba nadie y era casi de noche, en los bloques de al lado de la verja. Disfrutando un poco mientras Pacha se volvía hacia arriba buscando la magnesera que finalmente no ha encontrado. Así que si alguien se encuentra una magnesera de tonos azules ruego que se ponga en contacto con nosotros. 


Diego en uno de los bloques de abajo donde hemos estado haciendo los que hemos podido, este en concreto es el que nos ha gustado más. No ha dado tiempo para mucho más y tras las despedidas me he montado en el coche y rumbo al hogar, cansado y dolorido como siempre pero feliz y pensando en la siguiente jornada de bloque en buena compañía.

No hay comentarios: