Climbing with Dr. Sputnik

Aquí se hablará de la vida, de lo humano y lo divino, de lo natural y lo metafísico, pero por encima de todo, con HUMOR.

11 ene. 2015

De Mandangas por Barcelona

Resulta que el viernes me tenía que ir a Barcelona porque tenía mandangas por hacer, así que el viernes al salir del trabajo cogía el coche y me iba para allá. Fui directamente a casa de mi buen amigo Nacho con él cual empecé a escalar hace ya algunos años y me quedé a dormir para el día siguiente salir a blocar en la curiosa zona de Sant Joan de Vilatorrada ya que por la noche tenía que ir a recoger a nuestro nuevo miembro de la familia, Cooper.
Empecemos por la zona de escalada, Sant Joan de Vilatorrada es una escuela manresana de bloque que tiene fama de dura y en la cual la roca es un conglomerado muy bueno y que suele ser también exigente para los dedos y la piel en general. Yo he escalado pocas veces ahí pero me sorprendió mucho al llegar ver tanta cantidad de gente, sin que fuera la Calle Preciados en Navidad, ya que las otras veces siempre habíamos estado solos. Lo curioso de la zona es que los bloques tienen nombre pero las líneas que hay en cada uno de ellos no suelen tenerlo, al menos que sepamos.


Llegamos con una fría mañana al Submarí, a las 12 h el termómetro marcaba 7ºC, más típico de la zona centro, e iniciábamos los preparativos y como es habitual también con Nacho buscábamos a Little Richard.


Nacho sacudiéndose el frío en Les Bessones con la roca muy fría y los dedos insensibles. Una situación que no esperaba encontrar pero que me encantó ya que iba listo para un día semi-primaveral y fue un día invernal finalmente.


Otra de las buenas líneas de Les Bessones donde se puede ver claramente el tipo de roca conglomerada, la verdad es que me ha encantado con esta temperatura y mis yemas aunque haya acabado casi sin piel y algunos agujeros han aguantado. No sé que habría ocurrido con calor. Pero todavía faltaba la realización de la teoría El mundo es un Pañuelo y Nosotros los Mocos pegados a Él. En uno de los grupos que ahí andaban había un escalador que me sonaba, de hecho estábamos mirándonos cuando nos preguntamos mutuamente, ¿nos conocemos?. Resulta que Álex, así se llamaba, coincidió con nosotros en uno de los viajes a Fontainebleau allá por 2008 quizás y fue divertido volver a encontrarnos.


Álex encadenando una de las líneas más duras de Les Bessones que después probaríamos también Nacho y yo pero que aun estábamos muy fríos de dedos para salir vivos e intactos de ahí.


Nacho en una de las líneas de l'Autobús donde agradecíamos el solete que entraba por un claro del bosque.


Nacho en otra de las líneas de l'Autobús en la que ya si que después de todo el día acabé vacío y con la piel rosadita como el culo de un mandril. Todas las líneas que hice/probé me encantaron y sobretodo yo creo que por la temperatura que había que junto al viento frío nos regalaron un grip excelente.
Finalmente, el propósito principal del viaje a Barcelona era que tenía que recoger en Abrera, un pueblo cercano a Montserrat, al nuevo miembro de la familia, a parte de escalar con Nacho que siempre es más que divertido y rememoramos viejos tiempos y por supuesto la obligada visita familiar.


Con Cooper, mi nuevo compañero de fatigas. Éste no sabe la que se le viene encima. Y esta mañana ya enfilaba de nuevo con el coche hacia casa. Paliza de finde pero muy contento.

2 comentarios:

xavi dijo...

He recordado los old good times !!!
Miss you my friends !!!!
Felicitats per el Cooper !!!
Abraçada forta
Pelos

Carles dijo...

No vaig tenir temp de més Xavi.
M'haguès agradat veure-us a tots però...

Un abraçada amic.