Climbing with Dr. Sputnik

Aquí se hablará de la vida, de lo humano y lo divino, de lo natural y lo metafísico, pero por encima de todo, con HUMOR.

9 ago. 2014

Altitud 1500 m

Esa era la consigna de esta tarde Altitud 1500, Diego y yo habíamos estado hablando esta mañana de salir a escalar un rato por la tarde y me ha dicho que debería conocer el bloque del Ventorrillo en Navacerrada que estaba a 1500 metros de altitud y a la sombra.


Así que otra vez al coche al salir del curro y para arriba, rumbo a Navacerrada donde me ha enseñado este bloque aislado, sólo en medio del bosque y suficientemente grande como para albergar 7 líneas que entran desde sentado y unas cuantas combinaciones. es un bloque poco visitado que suele contar con los escarceos de unos pocos locales que viven cerca de la zona.


De camino hacia este bloque hemos tenido que convencer a unas cuantas vacas y sus terneros que nosotros somos humanos pero de los que aman a los animales y no queríamos otra cosa que seguir el camino hacia delante. Una vez hemos llegado al bloque, Diegote que vive al lado me ha enseñado todas las líneas y hemos empezado a escalar en un ambiente bochornoso pre-lluvia. Hemos empezado por la línea más fácil para ir calentando y ya de paso me hacía con el tacto de la roca que es granito de alta montaña pero que no era ni mucho menos malo. Sin embargo, después de calentar ha caído un chaparrón y nos hemos tenido que cobijar bajo el desplome de una de las caras. Al parar de llover ha empezado a soplar y nos hemos puesto a escalar ya sin pausa, en un mano a mano que parecía un duelo de una película del oeste.


Diego en una de las líneas, todas sin nombre que sepamos, que más me ha costado y que tenía dos pinzas bastante extrañas que hasta que no las cogías correctamente no te movías hacia arriba. Finalmente, tras pensar que me amargaría la tarde la he hecho casi sin despeinarme cuando he cogido todo como debía.



Otra de las líneas en la zona desplomada que esta vez le ha dado más guerra a Diego pero que también hacíamos y mientras entre conversaciones profundas me llevaba a la vecina y me contaba de que iba. Así una a una, hasta que hemos empezado a probar la que se veía más difícil y que según Diego estaba sin hacer. 


Hemos cogido aire y nos hemos puesto manos a la obra para sacar movimiento a movimiento, apretando como hacía tiempo no me veía y lo mismo hacía Diego, en la foto. Una entrada sit dura, dos regletas muy vivas y pequeñas y un desplome nos han aplicado el Castigo de Sísifo. Subíamos arrastrando nuestra propia roca y cuando parecía que si, era que no otra vez y vuelta a empezar.


Otra toma de esta línea en la que hemos hecho todo lo posible pero era bastante dura para el momento de la temporada que estamos y aun así estoy mejor que todo el año y es que creo que el hombro me ha dejado de doler en general para doler sólo en particular, en determinados momentos o movimientos. Finalmente, tras pasar una buena tarde escalando y volviendo a pegarnos una buena paliza, la noche y las yemas han determinado el tiempo de parar. Eso si, otra tarde más de diversión y bloque que por cierto ha transcurrido en unas condiciones de temperatura bastante mejores que las del miércoles pasado.

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