Climbing with Dr. Sputnik

Aquí se hablará de la vida, de lo humano y lo divino, de lo natural y lo metafísico, pero por encima de todo, con HUMOR.

7 abr. 2014

Four Old Glories

Título de post de lo más sugerente que refleja el día de hoy y que ha ideado Lega durante nuestro regreso a casa. Resulta que hoy era festivo en Toledo y Lega y yo habíamos pensado ir a La Pedriza, aunque la verdad que después de la paliza de ayer hoy nos hemos levantado perros y devorados físicamente y de yemas y los dos hemos esperado a que se rajara el otro. Finalmente no sólo eso, sino que nos hemos hecho con dos socios de los que su Curriculum Vitae Scalatorius empieza con la página 1 como todos pero aun no se ha cerrado tampoco y llevan de momento páginas para empapelar Siberia entera, Bolo y Sandro. Nosotros hemos llegado antes y hemos subido directos al Laboratorio para ir calentando y al rato las 4 viejas glorias formaban un Comando de Élite con más de 185 años en total y con una media de 25 años escalando, números y tal pero como dice mi amigo Chacón, ¿Pa qué? Pa ná.


Sandro en "Los Tres Mosqueteros", una línea rebautizada que originalmente fue abierta como "Desequilibrios" y que Bolo crujía con su savoir faire en su último día de la temporada de bloque, también era el primero. Los dos primos, Lega y Bolo, rivales en performances hoy han competido duramente por ser el mejor bloquero de la familia. Little Richard acudía raudo y veloz a la cita. Después de unos pegues anecdóticos a "Bukake de Romos" nos dirigíamos al "Sharmático" y es que a Lega le picaba la curiosidad y ya se sabe que nosotros sólo probamos lances cuando estamos en Fontainebleau y aquí el amigo venía de estar dos semanas y media ahí. Así que nos hemos metido de lleno. Buenos pegues pero ahí hay que entrar a perder el día a pegues para ir mejorando poco a poco. En ese momento se nos unía a las batallitas Roman, que había encadenado el bloque por la mañana y ha subido las apuestas hasta hacerse casi imposibles de cubrir. De repente nos hemos visto Lega, Sandro y yo lanzando como chavalitos.


Lega con su gorrilla de butanero lanzando en "Sharmático", la verdad es que es cuestión de ir afinando cada vez más hasta que reduces las puertas a biombos de seda. Y ahí el Bolo me decía qeu quería hacer "La Sonrisa del Payaso", me hacía preguntas sobre la calidad de las regletas y la dificultad de la salida y mi respuesta ha sido que eso en sus manos era un juguete. Se ha calzado y la ha hecho a la primera.


Bolo merendándose "La Sonrisa" entre un tipo de escalada que le es algo más que familiar. De momento estaba encantando porque en su último día de escalada de la temporada, y primero, había conocido el Laboratorio y había encadenado dos clasicazos. Volvíamos a encendernos y nos metíamos en "El Talador", un bloque al que le tenía ganas desde antes que me operaran y no había vuelto a probarlo, pero Roman sin esperarnos a ninguno dejaba bien claro como se tenía que hacer.


Roman encadenando "El Talador" al primer pegue con un método más para bajitos con el cual se pone el pie en el canto que bandea como una bandera en la popa de una carabela. Esa sika no aguantará muchos trompazos más.


Me he pasado unos buenos momentos en "El Talador" un bloque que por primera vez en mucho tiempo tenía toda la mandanga hacia la izquierda.


Bolo luchando con su enratone en "Petit Suïsse" donde después de haber saboreado las mieles del triunfo toda la jornada se ha encontrado en una jaula comiendo queso, jugando con una bola y dando vueltas a una rueda con cascabel. Dos pegues como mucho, había dicho antes. Al rato nos movíamos hacia el bloque del río donde Sandro y yo habíamos hablado de probar "Comando Comando" pero BIIIIIPPP, error. Calor y humedad por doquier, parecía que habíamos cambiado la zona de escalada como si estuviéramos en La Mancha. Un increíble cambio de condiciones de estar arriba de abajo del Laboratorio.


Sin embargo, el Bolo había venido a hablar de su libro y se hacía con la versión menos dura de "Aprendiz de Brujo" y tan solo Roman hacía la versión dura.


Y así termina una jornada larga de bloque entre amigos, con cervezas en Casa Julián y con la inesperada visita de Lomo justo cuando nos íbamos, una lástima no haber podido pasar un rato con él. El balance es dolor, no sabía si hoy podría escalar después del tirón de ayer, y yemas devoradas pero felices como perdices toledanas.

2 comentarios:

Roman Bouldermania dijo...

Grande el Bolo,grande el sandro,grande el Lega,grande Carlos,un placer escalar con vos!!!

Carles dijo...

Al revés, un placer encontrarte, conocerte y escalar contigo.