Diez días después, ya parece que tengo algo de ganas y cojones de escribir un poco sobre la puñetera operación que me ha dejado una semana tronchado y aun me quedan dos más de inmovilización para seguir durmiendo mal y dolorido.
Resulta que esta lesión no es nueva ya que hace bastantes años me lo medio reventé. El escalar casi cada fin de semana, entrenar durante la semana y algún extra más no han sido demasiado buenos para un hombro ya tocado así que como es de suponer todo fue empeorando. Además hay que añadir que hace año y medio un día en Zarzalejo con Chiki subí un grado en la Escala Righter de Estropicios en Articulaciones y llegué al nivel 8.

Primera señal inequívoca que todo salió bien, de momento eso creo. Ya veremos cuando tenga que pedir el libro de reclamaciones. La operación tenía que ser una artroscopia para fijar el labrum que al estar desprendido me produjo la lesión conocida como
SLAP. El primer problema que se encontraron es que la Resonancia Magnética Nuclear que es la única prueba capaz de diagnosticar correctamente esta lesión era de hacía un año y medio. Me habían llamado dos veces para operarme, la primera la semana que me iba a Fontainebleau, la segunda cuando venían mis amigos suecos. En ambas argumenté cualquier excusa disfrazada de miedo.
Volviendo a la muletilla, como es de suponer este año y medio que ha pasado desde la RMN no me he estado muy quieto y en cuanto la cirujana metió la fibra óptica le pareció ver cualquier carnicería de una de las trincheras de la I Guerra Mundial. Aprovechando que como la operación ya es dolorosa y siempre se hace con anestesia total, llamaron a Marta y le contaron la movida, que para arreglar se tenían que meter horas con maquinaria pesada y trabajo de bricolage fino. En definitiva, abrir por todos los puntos donde había destrozo.

Tenía, a parte del labrum desprendido, el tendón del bíceps sujeto por menos del 10% y se deshilachaba al intentar repararlo. En palabras de la cirujana que acudió para ayudar a la que estaba en materia "se le podía haber roto mañana, la semana que viene, el mes que viene o la semana pasada". Así que para fijarlo han tenido que re-insertarlo algo más cerca con la ayuda de un tornillo y no sé qué más mandangas. Otra de las incisiones es la de reparar la lesión de SLAP. Y luego había dos tendondes de los llamados manguitos rotadores que estaban en la misma situación que el del bíceps pero no tanto (andarían sujetos sobre el 30%). De forma que ahí también hubo que hacer bricolage y ferretería variada. Al final Póker de lesiones y de incisiones. Llevo grapas y ferralla que como me pille una familia gitana se jubilan.

Así de feliz llegaba yo a casa a las 9 de la noche aun con la tierna sonrisa del que lleva las venas atiborradas de sedantes de hospital. El panorama cambió en cuanto me metí en la cama. Es como las pelis de vampiros, donde sabes que de día bien pero de noche te viene toda la mandanga. Y vaya noches llevo, días también pero son más amenos. 3 semanas de inmovilización, 2 meses de rehabilitación para que se encaje toda la ferralla y luego a probar como va en mi hábitat natural, que es la roca
Aunque, lo mejor y más positivo es que estoy super-contento porque soy tan burro que podía haber utilizado cualquier excusa para no operarme, hasta la de tengo las patatas en el horno. Y la podría haber liado parda cualquier día mientras estuviéramos escalando y trasladando todo el fregado y movidas a los colegas en cualquier lado cualquier día.
Ya por último, muchas gracias a todos y todas los/las que os habéis interesado por mi, de verdad que me hace ilusión
Y gracias a Lega, Javi Pec por sus visitas casi a diario que me hacen este reposo mucho más ameno y divertido