Con el frio llega el momento que todos deseamos, escalar sobre granito en condiciones mágicas. Como llevo tiempo con ello en la cabeza el sábado Ula y yo fuimos a El Escorial donde había quedado con Miguelito Ayllón al cual no veía desde que fue padre, sus mellizos ya tienen 4 años. Dicho y hecho, como me dijo una vez que cuando fuera por su zona le avisara, el viernes le avisé y el sábado por fin escalamos juntos. Con él vinieron Dani Talibán y Pablo por lo que formamos un buen equipo y todo iba muy bien por El Escorial hasta que aparecieron los guardas forestales y nos sacaron tarjeta amarilla y decidimos movernos hacia la vecina escuela de Zarzalejo pero a pesar de la inmensa cantidad de gente que había, mlogramos hacernos un hueco donde estuvimos prácticamente solos. El sábado hacía mucho frio y las condiciones para escalar en granito eran excepcionales como así se encargó de comentárnoslo la incrédula Ula que vio que donde ponía la mano o el pie se quedaba como por arte de magia.

Ula disfrutando de las condiciones perfectas para escalar en granito en "Contrapunto".
Miguel, como siempre tocado por la varita mágica, tardaba poco en hacerse con "El Mundo al Revés" en una tarde fria pero connunas luces muy especiales.
Dani también tuvo ganas de medirse a
"El Mundo al Revés" aunque sin tanto éxito como Miguel.
Ula con el modo invierno activado con las luces del atardecer cuando ya estaba todo el pescado vendido y habíamos salvado una jornada que se torció en El Escorial con la presencia de los guardas forestales. Nosotros nos quedamos a dormir ahí en Zarzalejo y esta mañana ha sido un remember de amigos y amigas que hacía tiempo que no veía a algunos como a Pedro, mientras que a otros y otros los suelo ver más a menudo. Además hoy venía Zoe, la becaria de Ula que ya se vuelve a Polonia después de haber estado medio año de Erasmus en Madrid y hoy ha tenido la ocasión de ver como se escala en bloque en este país.
Ula en la clásica líneas "Alunecer" que da nombre al sector.
Zoe descubriendo lo que es el arqueo bestia en regletas de granito con "Bechop". Hemos andadado escalando bloques por aquí y por allá, saludadno y echando risas con los y las amigas, escuchando a Dorelia con sus lamentaciones, Indi con sus paridas, Manu con las suyas, etc.
Lo clásico y lo duro se terminaba para empezar con lo salvaje y ahí es cuando siempre aparece el Pie de Gato de Oro en este tipo de líneas, un tal Manu Ponce.
Manu en la entrada con salto a 4 m de los crashpads en "
El Muro Caballero".
Sin embargo, Manu sabía que el crux de "El Muro Caballero" no era el salto aunque impresionaba si no que era el movimiento de la foto aunque ha resulto con aplomo y serenidad para deleite de los asistentes. En ese momento, la tarde caía y era el momento de las despedidas cuando cada uno ya emprendía el camino de casa. Personalmente puedo asegurar que me duele todo después de estos dos días, pero me paso el año esperando a que llegue el frio y estas condiciones para escalar a gusto.